lunes 28 de enero de 2008

La Paloma, FIN DE AÑO

Este post llega algo tarde, pero dada la belleza del lugar y de lo allí vivido, necesitaba poner algún comentario al respecto.


La Paloma es un pequeño pueblo de Uruguay, y justo ahí es donde finalizó mi año 2007 y comenzó el nuevo 2008. Puede quedar feo que diga que necesitaba unas vacaciones, pero para ser más justo, debo decir, que más que vacaciones, necesitaba algo de sol para broncearme y una playita donde bañarme, (que llevaba un año sometido a las mismas y oscuras estaciones de otoño e invierno) y la verdad es que todo se cumplió con creces.


Este fin de año lo pasamos junto a Bárbara y Raúl, y como siempre con ellos; genial. Fue extraño comenzar a las 8 de la tarde hora local, (12 en España) a comernos las uvas, para posteriormente ponernos a cocinar y cenar mas tarde. De nuevo a brindar por el año nuevo, esta vez en horario local e irnos a la playa a saltar las famosas 7 olas de la buenas suerte como hacen en Brasil y nosotros hicimos allí, ¿ porque no?

Después dela cena, nos tomamos la respectiva botella de ron y fuimos a celebrar el fin de año a la discoteca local para regresarnos caminando por la playa y ver amanecer un nuevo año, en fin, mejor imposible.

jueves 10 de enero de 2008

Iguazú

Este viaje a las Cataratas de Iguazú, tanto por el lado argentino, como por brasileño, ha sido como retroceder hasta los tiempos de Adán y Eva en el Jardín del Edén, sólo que ahora, Eva y Adán somos Sonia y yo, eso si, sin cometer pecado, ni manzana, ni serpiente, ni nada. El Edén ahora está organizado bastante bien para hacer visitas turísticas en todo tipo de vehículos, como helicópteros, lanchas, barcos, buses, picas para safaris, trenes ecológicos, etc.…

Cuando vas por todos los caminos o pasarelas que están en medio de la selva, viendo arañas de todos los tipos, coatíes, y una vegetación tan tupida que no puedes ver más allá de lo que tienes justo delante…..tenía la sensación que si cruzaba toda ese muro de vegetación, saldría a la civilización de nuevo, pero como decía, era solo una sensación.

A mi me ha impactado muchísimo que existan en la naturaleza lugares que por su belleza y por su magnitud te hagan quedar sin respiración y te den un poco de miedo o respeto, según se mire, porque ver la Garganta del Diablo del lado argentino, acojona mucho, y mas aún cuando ves esa masa de agua cayendo sin cesar a un fondo que nunca terminas de ver por la nube de agua que se forma y por lo profundo del lugar.

Una foto curiosa es esta que os comento, es el Hito de las 3 fronteras, al frente, a la derecha, se encuentra Brasil, a la izquierda es Paraguay, y donde está tomada la foto es Argentina. El río que separa Argentina de Brasil es el Iguazú, que en guaraní significa “río ancho “ y el río que separa Brasil y Argentina con Paraguay es el Paraná, y justo en esta fotografía es donde confluyen.

En fin, este post como otros tantos anteriores, creo que se disfruta mas viendo las fotografías que los cometarios, así que termino como también terminó mi aventura selvática, eso si, con ganas de repetir.

miércoles 9 de enero de 2008

24 de Diciembre de 2007

Estas navidades han sido increíbles, las primeras en mi vida que he pasado en chanclas, con mucho calor y haciendo una de las cosas que más me gustan; (aunque en sitios tan pequeños y para tantos comensales, no se disfruta tanto) Cocinar con Amor.

El pasado 24 de Diciembre de 2007, nos fuimos a Algarrobo los siguientes: Barbara, Mafer, Manuel, Jorge, Raul, Marcos, Ana, Hugo, Sonia y yo.


Nos alojamos en una maravillosa casa de madera frente a la playa, con muchas y distintas alturas, en las que cualquier artista encontraría inspiración para lo que se propusiera, porque la casa en cuestión, se hacia querer, (y con una piscina que quitaba el sentido). Desde mi punto de vista, como comenté anteriormente la única pega era que la cocina era demasiado pequeña para tanta gente como había, pero al final, se solventó bastante bien la historia.

Toda la logística para la gran cena es gracias a Raúl y al que escribe, que se fueron al gran Mercado de Santiago a buscar los mejores manjares y otro día al supermercado para comprar el resto, que no era poco.

La sensación de cocinar para una cena de navidad sin tu familia, sin tus amigos de toda la vida, con mucho calor y sin un polvorón en la boca con un poco de anís del mono, se hace extraño. Por estas tierras el sustituto del anís, es un licor que se llama Cola de Mono, parecido a un licor de café y realmente bueno.

Dejando a un lado las comparaciones de lo que hay por aquí y no hay por allá, o de que debería haber aquí, que se toma en las navidades de allí, paso directamente a la carta del menú: Salmorejo Cordobés, Cebiche de Lenguado, Corvina a la Sal, Gambas a la plancha y cocidas y Reineta en escabeche, que hizo Raúl, esta maravilla de comida estuvo regada con Pisco Sour con unos buenos vinos de la tierra. Todo esto no habría sido posible sin la colaboración de tod@s.

Para mi fue un autentico placer el poder deleitar a tantos amigos con lo que mas me gusta, y mucho mas cuando tus amigos son bastante agradecidos y celebramos lo rico que estaba todo y lo genial del cocinero y sus pinches imprescindibles, ja, ja, ja